HISTORIA DEL BOTIQUIN DE PRIMEROS AUXILIOS
El predecesor del botiquín fue usado por los egipcios de la Antigüedad y luego transculturizado hacia los griegos y romanos. Su única función era facilitar el transporte de los instrumentos médicos, por esa razón simplemente se le llamaba "la caja del serrucho". Pero como a efectos prácticos no era un botiquín hecho y derecho, adjudiquémosle su invención a Nintendo otros personajes que lo ampliaron y le dieron forma hasta lo que conocemos hoy en día.
A pesar de que en las guerras se llevaban instrumentos y compuestos médicos en las mochilas, el primer botiquín moderno de primeros auxilios de verdad fue desarrollado en 1828 por el prestigioso Dr. Wilhelm Wienerschnitzel, quien se asoció con el ingeniero industrial ruso Dimitri Ivanovich Votikyn para llevar a cabo la producción en masa. Sin embargo, Votikyn, como buen y ejemplar empresario siempre esforzado en mantener la competitividad, traicionó a Wienerschnitzel tomando las patentes para sí e imponiéndole su apellido a la invención. El Dr. Wienerschnitzel se retiró a su natal Alemania a producir su propia versión del invento, con modificaciones para saltarse las leyes de patentes. Por eso en la actualidad los hispanoparlantes decimos "búscalo en el botiquín" mientras que los alemanes dicen "Suchen Sie nach es im Wienerschnitzel”.
Tras 3 años de investigación y experimentación, Votikyn desarrolló el primer modelo que podía ser cargado a la espalda por un individuo razonablemente fuerte. Esto lo logró cambiando las garrafas de 3 litros de medicinas por prácticas ampollas y botellas de bolsillo, y la camilla desarmable por una manta. A partir de ahí, la miniaturización y los avances de la medicina han contribuido a la reducción del botiquín a su tamaño actual. Por ejemplo, unificando las lociones anti-hongos para los pies, la cara y la ingle en una sola pomada.
¿Qué es un botiquín?
Un botiquín puede ser cualquier armario, caja o maleta que pueda contener los medicamentos y el material sanitario necesario para poder atender y aliviar pequeñas molestias, síntomas leves o trastornos menores, en las condiciones necesarias.
Hay que instalarlo en un lugar idóneo: Con temperatura y humedad poco elevadas, Protegido de la luz. Recuerde que un botiquín tiene que estar siempre cerrado pero tiene que tener un sistema de apertura fácil, Tiene que estar fuera del alcance de los niños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario